La aberracion en Guatemala es el espejo de estos tiempos


El pasado 8 de marzo se sucedieron magnificas movilizaciones en todo el mundo y sobre todo en Nuestra América en otro eslabón de la historia de la lucha de los pueblos.

Estas marchas algunas muy coloridas, muchas en las principales ciudades del mundo, se suceden en el marco de avances subjetivos y objetivos para las mujeres, en el plano de lo laboral, político, religioso, sexual, social, educativo y salarial.

En varios países se acompañó la medida callejera con un paro de mujeres llamado “si nuestras vidas no valen, entonces produzcan sin nosotras", exigiendo no violencia contra la mujer y paridad salarial.

Tan contradictoria como trágica la paradoja de la historia.

Allá por el 1910 en Nueva York en una fábrica textil mujeres peleaban por básicas condiciones laborales. Peleaban por derechos que muchas hoy los llevamos tan internalizados que pasan desapercibidos, pedían que no haya trabajo infantil, reducción de las horas de trabajo, mejor salario, poder frenar para dar la teta a sus bebes. Se organizaron, decidieron la huelga y semejante insolencia la pagaron 140 de ellas con sus vidas cuando las encerraron y las prendieron fuego en la fábrica.

100 años después muchas mujeres no vivimos así. El ejemplo de esas laburantes nos sigue inspirando en la pelea por otros derechos, en la profundización de la igualdad.

Entonces ¿cómo explicamos el femicidio masivo en Guatemala?

Eligieron el 8 de marzo, su día, el día de la mujer, un día de pelea, “un día de respaldo” habrían concluido aquellas nenas. Se organizaron, resolvieron el motín, la revuelta, el recurso con el que cuentan las que no tiene maquina que frenar, oficina que cerrar para las escuchen, para extorsionar  a quienes las someten.

No pedían mejor sueldo ni reducción de horas laborales porque estaban encerradas, secuestradas muchas. Tenían un reclamo principal y básico ¡que no nos violen y que nos de comer!

Víctimas de las redes de trata, de las violaciones del personal y ajenos. Pobres, negras, indias, huérfanas, golpeadas, hambreadas, abandonadas. Como nacieron para servir pero osaron reclamar! las prendieron fuego. Algunas murieron enseguida otras en las horas siguientes otras siguen agonizando.

Mas de 100 años las alejan a unas de otras sin embargo los reclamos son básicos, rozan el sinsentido pero se pagan con la vida. Allá en EEUU eran obreras, de lo mas plebeyo y rezagado de la sociedad. Hoy es mucho peor, menores de edad todas, plebeyas desde tiempos ancestrales, con un lugar en el sistema de producción muchísimo mas rezagado, esclavas de este siglo.

Hay un largo camino echo hasta acá, las mujeres somos otras mujeres y ganamos en la lucha por nuestro lugar cada día. Pero cuanto nos falta compañeras.  En San Jose Pinula se condensaron estos días las aberraciones que siguen siendo posibles, de las luchas que faltan, el enorme problema que tenemos en frente. Un puñado de proxenetas nos asesina a 39 hijas y el mundo no se detiene.
Por eso desde Argentina hacemos llegar nuestro mas sentido abrazo a Guatemala en la perdida de las 39 hijas del pueblo. Nos sumamos a la exigencia de justicia por parte de las familias y la sociedad en su conjunto por semejante aberración.

Estando el gobierno al tanto de las denuncias de abuso y maltrato que sufrían los y las menores de edad que vivían en dicho instituto sobrepoblado ignoraron todo reclamo y ahí están las consecuencias. Da miedo pensar que les hacían a aquellas niñas para que prefieran asesinarlos antes de que se conozcan sus denuncias.

Las 39 niñas mueren por ser mujeres. Se trata de un femicidio masivo y planificado. Mueren también por pobres, por indias, por huérfanas. Esta es la peor cara del capitalismo, donde el lugar para las niñas pobres de nuestra tierra rica termina siendo el de los prostíbulos de los ricos. Ese el destino que este sistema les ofrece a nuestras hijas.

El pueblo guatemalteco con sus índices de secuestros de menores para redes de trata, de analfabetismo, de pobreza extrema, de nulo acceso a la salud de los sectores mas vulnerables, del saqueo por parte de las multinacionales sabe de estas injusticias, del lugar que le otorga este modelo imperialista.

Es inaceptable que en el 8 de Marzo cuando el mundo exige basta de violencia contra las mujeres y mas derechos, un puñado de violadores resuelva asesinar a un grupo de niñas en lucha por sus derechos mas elementales. Resolviendo el conflicto como harían hace mas de 100 años los despiadados patrones de Nueva York contra las trabajadoras textiles.

Llamamos a pronunciarse en todo el continente. No permitir que se distorsionen los hechos ni que se esconda la barbarie de los miserables.

LA MUJER VIVE LA SUERTE DE SU PATRIA, Y CON ELLA SERA LIBRE